MIS LIBROS
Treinta y siete días
Mesina, 1 de diciembre de 1347.
Con solo doce años, Beatrice deberá abandonar su vida, su ciudad y todo cuanto ama, huyendo del padre Guido, el hombre al que su padre la ha vendido por unas pocas
monedas. Solo una persona en el mundo podrá ayudarla, su hermano Lorenzo, pero este se encuentra en Venecia, al otro lado del país.
En el puerto de Mesina ha arribado un barco mercante procedente de Asia. Tan solo siete marineros han llegado con vida. Una enfermedad desconocida ha mermado la tripulación. Beatrice no tendrá otra opción que escabullirse y ocultarse en el navío, para poder escapar de allí; sin saber, que la plaga más letal que la región haya conocido hasta el momento, acaba de llegar en el mismo barco: la peste negra.
El día que Fabrizio embarcó en el Allegrezza no podía imaginar que conocería el horror, a bordo de ese navío. Tras partir del mercado de Caffa, situado en la costa del
mar Negro, donde una extraña enfermedad estaba matando a toda la población, los marineros comenzaron a enfermar y a perecer, uno tras otro. Nadie parecía poder librarse del contagio.
Fabrizio vio morir a la mayoría de sus compañeros, hasta que él también enfermó.

Cenizas en el viento

«La niña escapó por la ventana y corrió todo lo que sus pequeñas piernas le permitían. Nada hacía presagiar la desgracia que estaba a punto de ocurrir».
5 de febrero del año 62 d.C.
Diecisiete años antes de la erupción del Vesuvius, un gran terremoto asola la región de Campania. Ciudades como Pompeya, Oplontis, Estabia o Herculano quedan gravemente dañadas.
Atia, una niña de seis años, queda atrapada bajo los escombros y es rescatada por un par de chamarileros que deciden llevársela en contra de su voluntad para esclavizarla.
Mientras tanto, Quío, vecino y gran amigo de la pequeña, lucha desesperado por rescatar con vida a los miembros de su familia. Entristecido tras descubrir la muerte de su padre y tras saber que su madre ha perdido el juicio, hallará vivo a Flavio, el hermano menor de Atia, descubriendo, a su vez, que el cuerpo de su amiga no está por ninguna parte.
A partir de ese momento, comenzará una odisea contrarreloj que reafirmará a Quío en dos deseos fervientes: asegurar la supervivencia de su nueva familia y rescatar a Atia allá donde se encuentre y le lleve el tiempo que le lleve
Dulces sueños, Violeta
«Me llamo Armando Requena. Soy psiquiatra de profesión y asesino de vocación, amante de las mujeres y creador de arte y belleza. Hace más de treinta años que fallecí, pero eso no me ha detenido. Violeta será mía».
Un asesino en serie regresa treinta años después de su muerte convertido en un dybbuk para proseguir con su gran obra.
El capitán Vergara y el sargento Tecker, junto a un grupo de parapsicólogos, intentarán detenerlo, mientras protegen la vida de Carla, pareja del capitán, quien se ha convertido en su siguiente objetivo.


Quién habita la casa
Sara y Roberto son una joven pareja que deciden emprender una nueva vida. Buscando un hogar en el que crear una familia, topan por casualidad con una mansión en venta a un precio ridículo. La única condición es que tendrán que compartir la vivienda con una anciana octogenaria, Morgana, y su silenciosa ama de llaves, Nehanda. Ambas mujeres esconden terribles secretos en los que Sara y Roberto se verán rápidamente implicados. Crímenes, intrigas, secretos y fenómenos paranormales conforman la atmósfera de una novela que no deja indiferente al lector.